Dios sigue sosteniéndote, incluso cuando no lo sientes

Hay días en los que la carga parece demasiado pesada.

Las fuerzas se terminan.

Las respuestas no llegan.

Y el silencio hace que todo parezca más difícil.

Pero aun en esos momentos, Dios no deja de sostenerte.

Aunque no puedas verlo.

Aunque no puedas sentirlo.

Él sigue caminando a tu lado.

No hay lágrima que pase desapercibida para Él.

No hay oración que caiga al vacío.

No hay noche tan oscura que Su luz no pueda alcanzar.

Quizás hoy estés atravesando una prueba que no entiendes.

Quizás sientas que nadie comprende lo que llevas en el corazón.

Pero Dios sí.

Él conoce tus luchas antes de que las expreses.

Conoce tus miedos antes de que los nombres.

Y conoce el propósito que hay detrás de cada proceso.

No renuncies a la esperanza.

Lo que hoy parece una pausa puede ser el tiempo en que Dios está preparando algo mucho mejor para tu vida.

Confía un día más.

Ora una vez más.

Cree una vez más.

Porque Dios nunca abandona a quienes ponen su confianza en Él.

Y cuando mires hacia atrás, descubrirás que Su mano estuvo sosteniéndote todo el tiempo.

“El Señor sostiene a todos los que caen y levanta a todos los oprimidos.”Salmo 145:14